martes, 13 de mayo de 2008

El otoño del patriarca

Nunca durante sus 6 años de gobierno, el presidente Uribe atravesó una situación política tan difícil como la que vive en estos momentos; si hace dos meses nadaba en gloria cuando las encuestas le daban un 85% de popularidad y entregaba sendos partes de victoria sobre la guerrilla; en la actualidad los vientos soplan en su contra, gran parte de su bancada legislativa se encuentra privada de la libertad o investigada por vínculos directos con el paramilitarismo. Es tal su desesperación, que en un intento por desmarcarse de sus antiguos aliados estratégicos y en su peculiar estilo de gobernar el país (como si fuera su hacienda, muy similar al personaje de la novela de Gabo), utilizó al Alto Comisionado para la Paz, para que propusiera la disolución de los partidos uribistas (pasando por encima del Ministro del Interior, ex presidente de un partido uribista), es decir, aquellos que en coalición apoyaron su elección y luego la reforma constitucional que permitió su reelección, los mismos que redactaron y aprobaron la Ley de Justicia y Paz, con la cual se “desmovilizaron” los paramilitares, gracias a los cuales fueron elegidos los congresistas hoy en desgracia, los mismos que le aportaron más de millón y medio de votos a la reelección.

Son tantos los signos de la oscuridad que vive el gobierno, que el presidente ha echado mano de su viejo y gastado truco de generar cortinas de humo casándose peleas con los dirigentes de la oposición o periodistas que lo critican, a los que acusará de mantener nexos con el terrorismo, haber cometido crímenes de lesa humanidad y cuanta cosa más le dicten sus asesores, lo extraño es que a pesar de ser un presidente férreo a quien “no le tiembla la mano”, nunca lleva estas acusaciones ante la justicia, por lo general se despacha contra ellos en largas entrevistas radiales y alocuciones públicas ante auditorios seleccionados. Un ingrediente nuevo en esta rutina, es que ahora los señalados no son sólo los líderes de la oposición, sino también los magistrados de las altas cortes de justicia, los mismos que investigan a sus “ex simpatizantes” (entre ellos su primo).

Algo que debe analizarse con mucha atención es la repentina extradición a los Estados Unidos de la cúpula paramilitar recluida en varias cárceles de Colombia, sobre este hecho manejo dos hipótesis. La primera apunta a una negociación bilateral entre los paras y el gobierno norteamericano, los primeros entregan rutas, dinero y delatan a narcos de poca monta a cambio de ser incluidos en programas de protección de testigos. La segunda sugiere que la negociación se dio directamente entre gobiernos, es decir ante incumplimientos en lo pactado durante las negociaciones, varios líderes paramilitares estarían contemplando seriamente la posibilidad de colaborar realmente con la justicia, es decir sacarían a la luz pública los vínculos directos que tendrían con altas esferas del gobierno central. Con la extradición el gobierno norteamericano tendría el control total sobre las declaraciones de los mandos paramilitares y protegería de cualquier escándalo o acusación a su más fiel aliado en la región.

Esperemos por el bien de Colombia que el presidente Uribe no termine como el patriarca de Gabo, solo, olvidado por los norteamericanos y rodeado de vacas.

Luis Fernando Trejos Rosero.

lunes, 12 de mayo de 2008

Solidaridad con los indígenas de Brasil

Por: Roberto Jaramillo Bernal, S.J.

Queridos amigos, saludos.

Les escribo en nombre de muchos otros amigos y amigas. Estamos en una situación verdaderamente URGENTE y pido que, quien se sienta solidario, dedique unos minutos para ayudarnos.

Casi 18.000 indígenas de cuatro etnias diferentes en la región norte del estado de Roraima (Brasil) están siendo VILMENTE agredidos por seis familias de arroceros que se apoderaron ilegalmente de parte de sus tierras y se niegan a salir de allí.

Confabulados con el poder político local y parte del poder judicial están intentando impugnar también la creación de la reserva indígena lo que abriría un peligrosísimo precedente para todos los indios de Brasil. Las comunidades indígenas de la Reserva Indígena "Raposa Sierra do Sol" están en pié de lucha ocupando SU PROPIO territorio. Hoy en la mañana diez indígenas fueron baleados por mercenarios al servicio de los invasores.

La Iglesia de Roraima ha estado siempre solidaria de las luchas indígenas por considerarlas JUSTAS, y ahora también apoya la causa de los Indios, sin asustarse ni quedarse callada por amenazas y acusaciones (la catedral de Boa Vista fue asaltada dos veces en la última semana en acciones que parecen no ser simple "delincuencia común").

El SUPREMO TRIBUNAL FEDERAL deberá pronunciarse en los próximos días tanto sobre la "desintrución" (des-invasión - expulsión) de los blancos en territorio indígena, como sobre la legalidad del territorio demarcado. Las presiones internas son muy grandes y la única arma que tienen los indios es su movilización masiva, aunque les cueste sangre (como aconteció hoy!).

La participación de la comunidad internacional es un factor decisivo en este echo político. Junto con muchos otros amigos y amigas, y organizaciones que se están movilizando, quiero pedir a ustedes el simple servicio de firmar las declaraciones adjuntas y enviarlas lo más rápidamente por correo y por e.mail según las instrucciones: al presidente, al ministro, a los miembros del Supremo Tribunal y una copia para el CIR (Consejo Indígena de Roraima). Entre más cartas y mensajes reciban el Presidente Lula, su ministro de Justicia y los miembros del Supremo Tribunal Federal se sentirán no solo más presionados a actuar con JUSTICIA, sino más apoyados nacional e internacionalmente para mantener la decisión de respetar y de hacer respetar la Constitución brasileña.

POR FAVOR no dejen para mañana lo que es posible hacer ahora... ya son 10 los indígenas gravemente heridos. Su carta, por insignificante que parezca, es necesaria para que no caigan muchos más. Esperamos que la sangre ya derramada sea fecunda y que la ejecución de la justicia no necesite ser más regada com la vida de los indios. Dios los guarde y bendiga,

ROBERTO JARAMILLO BERNAL, S.J.
Superior Regional de los Jesuitas del Amazonas.

Para más información, y para descargar la carta con las peticiones para ser reenviada a las autoridades brasileñas, siga los siguientes vínculos:

http://sicsemanal.wordpress.com/2008/05/06/solidaridad-urgente-con-los-indigenas-de-brasil/
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=67118

sábado, 10 de mayo de 2008

¿Qué es el Occidente?

Por: Guy Sorman.

Todo el mundo ha escuchado alguna vez hablar acerca del “choque de civilizaciones”. Este concepto de Samuel Huntington se ha vuelto universal. En los años 50, el economista francés Alfred Sauvy tuvo un éxito comparable con la expresión "tercer mundo". Una de las razones de que estas frases lograran una amplia aceptación es su falta de una definición clara. El "choque de civilizaciones", básicamente Occidente contra el resto, supuestamente describe el mundo tal como es. En realidad, el Occidente es lo suficientemente vago como para incluir una gran variedad de áreas sin describir sus características unificadoras.

Entonces, ¿qué es exactamente el Occidente? ¿Qué significa la “occidentalización”? ¿Por qué Japón se considera occidental y no China? ¿Dónde se ubica Shanghai, en este contexto? ¿Es Rusia parte de Occidente?

A partir de estas incertidumbres podemos concluir que el Occidente no es una entidad geográfica. Probablemente se estableció como marco mental cuando los griegos, hace 25 siglos, se percibieron como occidentales frente a los persas orientales. Puesto que Occidente no ha perdido base territorial desde entonces, la frase "el Occidente" se ha convertido en una noción universal en lugar de local.

Ser occidentales o estar occidentalizados es, por sobre todo, un marco mental que no coincide con ningún continente ni ninguna nación o religión específicas. Parece ser que el error de Huntington fue confinar a Occidente dentro de fronteras nacionales: no hay un mapa de Occidente.

Ningún mapa puede funcionar cuando algunas naciones asiáticas son occidentales (Japón, Taiwán), cuando grupos no occidentales (los musulmanes de Europa) habitan en países supuestamente occidentales, cuando algunos países orientales se encuentran parcialmente occidentalizados y algunos países occidentales (Rusia) no están occidentalizados del todo. Finalmente, resulta más fácil definir las fronteras mentales de Occidente, más que sus fronteras territoriales.

Creo que el Occidente es una mentalidad definida por tres características fundamentales que no se pueden encontrar con facilidad en las así llamadas civilizaciones orientales: pasión por la innovación, capacidad de autocrítica e igualdad de género.

“¿Qué hay de nuevo?" es un saludo personal desde la época helenística que refleja la esencia de la mente occidental. Por el contrario, un no occidental pondría la tradición por sobre la innovación. Sin embargo, la innovación como valor fundamental explica los avances científicos de Occidente frente al Oriente. Explica los conflictos inevitables con las conservadoras sociedades no occidentales, además de explicar lo que deberíamos llamar la "occidentalización de Occidente".

Occidente tiene tendencia a destruir sus propias tradiciones, incluidas sus religiones. El economista Joseph Schumpeter definió este proceso como una "destrucción creativa". El término se puede aplicar a todos los aspectos de la vida en Occidente. Los conservadores occidentales no tiene menor tendencia a la destrucción creativa que los liberales occidentales: de hecho, los conservadores son bien conocidos por inventar tradiciones. Piénsese, por ejemplo, en el Primer Ministro británico Benjamín Disraeli, que inventó la mayor parte de las supuestamente viejas tradiciones que existen alrededor de la monarquía británica. La innovación en Occidente parece ser un proceso interminable y autotransformador.

Incluso más que la innovación, la autocrítica es una característica definitoria de Occidente. En la mayoría, si no todas, las civilizaciones no occidentales, el orgullo y el amor propio excluyen la autocrítica o al menos la crítica de la civilización propia. Un verdadero académico o estudioso chino o musulmán no se puede definir como verdaderamente chino o musulmán por ser crítico de su propio mundo. No es tan así en Occidente.

El académico occidental sigue disfrutando de una perfecta legitimidad si rechaza a muerte los valores occidentales: no hay ningún Nietzsche chino o musulmán que diga que su propio Dios ha muerto. ¿Existe un Montaigne chino o musulmán dispuesto a escribir que los "salvajes" pueden ser más sabios que nosotros, como hizo Montaigne en la Francia del siglo XVI?

Por supuesto, debe de haber algún Montaigne o Nietzsche chino o musulmán, pero no se considerarían faros de sus civilizaciones. La autocrítica, no el amor propio, y el relativismo cultural son los bloques fundamentales de la mentalidad occidental.

Lo mismo ocurre con la igualdad de género. No siempre ha sido así: en las antiguas religiones griega, judía y cristiana las mujeres eran percibidas como inferiores a los hombres. Sin embargo, por décadas esta noción ha generado pugnas y polémicas en Occidente. Hoy en día, la igualdad de género se ha convertido en la norma, lo que no ocurre en la mayoría de las civilizaciones no occidentales. Algunos podrían argumentar que la igualdad de género es consecuencia del proceso de modernización, no de la occidentalización. Esto puede ser cierto, pero claramente el estatus de la mujer es un tema que hace que los musulmanes no occidentales se opongan a Occidente.

Si aceptamos la definición anterior del Occidente como una mentalidad, se abren tres importantes interrogantes: ¿Se puede modernizar el Oriente sin occidentalizarlo? ¿Dónde trazamos la línea entre Oriente y Occidente? ¿Seguirá siendo occidental el Occidente?

Hasta hoy, no hay ningún caso en la historia de una modernización no occidental; el discurso sobre los valores asiáticos, iniciado en Singapur, es básicamente un discurso político. Sólo después de adaptar sus mentalidades hacia la innovación y la autocrítica los países asiáticos han podido modernizarse.

Esto no los hace menos asiáticos. Los coreanos o japoneses contemporáneos siguen siéndolo completamente, pero son más cercanos a un occidental que sus ancestros. De manera similar, un egipcio o un saudita moderno estará más a la par con un francés o un estadounidense que con un árabe antiguo.

¿Hace esta occidentalización que el egipcio o el saudita sean menos auténticamente árabes? Este debate se da en todas las sociedades orientales, lo que nos lleva al verdadero choque de civilizaciones: todas las sociedades de la actualidad se encuentran fragmentadas entre partidarios y detractores de la occidentalización. Este choque al interior de las civilizaciones acerca de lo que significa la modernización es más significativo que el supuesto conflicto de Huntington entre entidades geográficas.

La controversia acerca del significado esencial de la modernización, también conocida como una crisis de identidad, tiene efectos en los países occidentales también. Vastos grupos que habitan en Occidente, fundamentalistas occidentales y no occidentales, combaten el interminable proceso de occidentalización en nombre de la tradición. Muchos desearían detener el motor mediante pretextos como la ecología o la identidad, pero una sociedad occidental donde no se pueda comenzar el día preguntando "¿Qué hay de nuevo" dejaría de ser occidental.

viernes, 9 de mayo de 2008

Aquel Mayo del 68 en California


Por: Anthony Giddens.

Corre mayo de 1968. No estoy en París sino a casi 10.000 kilómetros de distancia, en California, conduciendo de Vancouver a Los Ángeles. Acabo de poner fin a nueve meses de lectorado en la ciudad canadiense y voy a pasar un año y medio en un puesto similar en la Universidad de California—Los Ángeles. Dos días después de ponerme en camino, llego a mi destino a media tarde y me dirijo a Venice, una localidad costera en la que he alquilado un apartamento.

Al llegar al mar asisto a una escena como extraída de la Biblia. Hasta donde se pierde la vista, toda la playa está llena de personas con largas túnicas de múltiples colores, que sin embargo están gastadas y descuidadas. Todos son blancos, no se ven minorías étnicas. En lugar de respirarse aire puro, apesta a marihuana. Detrás de la multitud, sobre la acera, hay una fila de coches de policía y en cada uno de ellos un agente que saca su ametralladora por la ventana. En la atmósfera se palpa una incipiente violencia. Hasta ese día, del mismo modo que nunca me había topado con la marihuana, tampoco había escuchado la palabra hippies, que me dijo un transeúnte al preguntarle quién era esa gente. En ese momento, el término apenas se utilizaba en Gran Bretaña o Europa. Para mí fue la bienvenida a la revolución a la usanza californiana.Desde una perspectiva europea podría parecer que París fue el foco principal de 1968, pero créanme que no fue así. En Europa los radicales eran bastante tradicionales. Se proclamaban heraldos de una nueva era, pero se comportaban de forma muy similar a la de los radicales de toda la vida. Eran estudiantes que asolaban todo a su paso y su radicalismo no profundizaba. En California, al menos para mucha gente, si eras radical tenías que serlo hasta el fondo, no sólo políticamente, sino en casi todos los aspectos de tu forma de vida. Incluyendo la educación. Lo que estaba de moda era no poner notas y concederle a todo el mundo la máxima calificación, porque cualquier otra práctica habría sido discriminatoria; mayormente, las lecciones se abandonaron y se optó por grupos de discusión abiertos.Conocí a un estricto profesor de matemáticas, con su típica camisa de cuello abotonado, pelo bien cortado y saludable vida matrimonial, que desapareció del campus durante varios meses. Un buen día iba caminando a clase cuando una especie de Cristo apareció por encima de una colina. La melena rubia le caía por debajo de los hombros, lucía una larga barba y llevaba una túnica amplia y sandalias abiertas. Hasta que no se paró y me saludó no le reconocí. Había dejado las matemáticas y la universidad, también a su esposa y sus hijos, y se había trasladado al desierto de Nuevo México, donde trabajaba como artesano en una comuna. Muchos otros hicieron cosas parecidas.

Los experimentos con la forma de vida, la sexualidad, las relaciones, las comunas y las drogas también cundieron entre quienes pertenecían a grupos políticos más comprometidos. Sin embargo, en Estados Unidos los sesentayochistas eran un grupo muy diverso en lo tocante a sus credos o filiaciones de índole política. Fue una época en la que surgieron multitud de movimientos sociales; 1968 tuvo su origen en el movimiento sureño de defensa de los derechos civiles, iniciado unos años antes, y también en el que abogaba por la libertad de expresión, cuyo epicentro fue la Universidad de California—Berkeley, situada al otro lado de la bahía de San Francisco.

Esos movimientos se continuaron o fundieron con el de oposición a la guerra de Vietnam, catalizador de muchas propuestas radicales. Se solaparon con el de los hippies, aunque éstos estuvieran en su mayoría en contra del poder político y de toda clase de autoridad. Había también grupos de maoístas, aunque tenían menos influencia que en Europa. Estaban además los Panteras Negras y otros grupos disidentes negros, que en ocasiones se habían convertido al islam. Y por supuesto el feminismo, de una tendencia mucho más incluyente que las vistas hasta entonces. Fue más una derivación de 1968 que una parte de él. Varias de las feministas más destacadas de esta nueva vertiente se radicalizaron al contacto con los sesentayochistas, aduciendo que la revolución se estaba haciendo por y para los hombres.

Diez años después recibí una carta del conocido que había experimentado la conversión. Había vuelto con su esposa, a su corte de pelo de siempre y a su ropa pija, también a su antigua casa, y buscaba trabajo en su antiguo departamento. ¿Cómo fue posible que todo ese radicalismo y las grandes esperanzas de 1968 desaparecieran tan pronto como habían surgido? Las razones son tan diversas como el propio fenómeno. El fin de la guerra de Vietnam privó a la disidencia de una importante fuerza motriz. A los Panteras Negras los disolvieron las autoridades por las buenas o por las malas. Se conoció el carácter represivo y homicida del maoísmo. Y en cuanto a los hippies, muchos de sus experimentos personales y sociales acabaron mal. La explotación sexual continuó existiendo bajo el nombre de amor libre; las comunas se disolvieron y sus integrantes se enfrentaron entre sí, y las drogas generaron más adicciones que vías de liberación del espíritu.

Lo más importante es que los sesentay—ochistas pasaron por alto, o trataron de eliminar, algunos de los rasgos principales que hacen civilizada a una sociedad y, dentro de límites bastante amplios, también justa y equitativa. Se envolvieron en un manto antiburocrático (que, contra toda lógica, retomó después la derecha), pero en las sociedades complejas es indispensable cierto grado de coordinación administrativa. Las universidades caerían en el caos si los trabajos y exámenes no recibieran calificaciones justas y rigurosas, y sin la autoridad que tienen los profesores en sus especialidades. Ninguna sociedad puede funcionar amparándose únicamente en los derechos por los que entonces pugnaban multitud de movimientos sociales. Para que la solidaridad social no zozobre, los derechos siempre deben compensarse con obligaciones.De los movimientos que sobrevivieron a 1968, el principal fue el feminismo, y ello se debe a que ese momento histórico, más que integrarlo en su seno, lo provocó. Lo importante de 1968 no fueron sólo sus movimientos, sino la amplitud de los cambios soterrados que la sociedad venía experimentando desde finales de la década de 1950 y de los que dichos movimientos eran un reflejo. Hoy apreciamos en toda su extensión la profundidad de dichos cambios y seguimos tratando de lidiar con ellos. Afectan a la naturaleza de la familia, que ha dejado de girar en torno al matrimonio para hacer hincapié en la calidad de las relaciones, y conceden una renovada importancia a la sexualidad, que ahora, al tiempo que entra en decadencia el doble rasero, es un aspecto cardinal del proceso de cambio. También se manifiestan en una entrada masiva de la mujer en el mercado de trabajo, en un descenso de los índices de natalidad y en el fenómeno del “hijo más deseado”: los hijos ya no “vienen”, sino que ahora elegimos si los tenemos y cuántos queremos. Por último, está no sólo la posibilidad sino la necesidad de elegir una forma de vida, y no de heredarla, junto a la aparición de la política de la identidad, el declive de la deferencia y un enfoque más crítico de la elección política.Para la izquierda 1968 tiene una mística que no se merece, pero los derechistas que le echan la culpa de todos nuestros males también se equivocan. De todos sus movimientos, los de más éxito fueron los que tenían más claro su objetivo; fue muy importante, por ejemplo, que hubiera protestas bien articuladas contra la guerra de Vietnam. Podríamos optar por detenernos aquí y dejar de lado a quienes querían radicalizarlo todo, considerándolos románticos estériles o incluso peligrosos. Sin embargo, yo les tengo algo más que una ligera simpatía. Su liberación era falaz, pero cuestionaba la vida cotidiana, algo que la mayoría dábamos por sentado. Hasta los que, como yo, discrepaban de sus ideas se vieron obligados a pensar y discutir algunos de sus presupuestos, y con frecuencia para defenderlos, aunque de otra manera.

Fuente: El País
Los siguientes dos artículos de prensa, y el video publicado a continuación de aquellos, dan cuenta del actual conflicto político boliviano. Al parecer estamos ante un momento bastante crítico.

Nos mantendremos atentos a las novedades.

Analistas afirman que Morales corre peligro al aceptar referendo revocatorio

El Senado, controlado por la oposición, aprobó una consulta para que los bolivianos decidan la continuidad o la revocación tanto de Morales y su vicepresidente, Álvaro García Linera.

De acuerdo a algunos analistas, el Presidente de Bolivia, Evo Morales, estaría asumiendo un "enorme riesgo" al aceptar el reto de un referendo revocatorio, una fórmula que incluso podría convertirse en un verdadero "terremoto político" para el país.

La situación política boliviana dio un inesperado giro tras la decisión del Senado, controlado por la oposición, de aprobar una consulta para que los bolivianos decidan la continuidad o la revocación tanto de Morales y su vicepresidente, Álvaro García Linera, como de los nueve prefectos (gobernadores) del país.

Evo Morales aceptó "contento" y con "satisfacción" un reto que llega prácticamente en la mitad de su mandato y con un "récord" de permanencia en el sillón presidencial de Bolivia si se compara con cada uno de sus cuatro antecesores. Su partido, Movimiento al Socialismo (MAS), que finalmente votó a favor del revocatorio, tampoco teme la consulta y cree que Morales saldrá ratificado, aunque critica el "oportunismo" de la oposición.

Pero el desafío de un "plebiscito" sobre su mandato se plantea en un momento de profunda crisis política e institucional en una Bolivia dividida entre el proyecto de "refundación constitucional" del mandatario indígena y el movimiento autonomista de seis regiones gobernadas por opositores.

Pese a esto, los analistas Ximena Costa y Carlos Cordero coincidieron en que Morales corre el riesgo de perder un referendo revocatorio en este momento. Según Costa, Morales conserva intacto un tercio de electorado "fiel", pero el resto de eventuales votantes son opositores o bolivianos que le apoyaron en 2005 pero que ahora se sienten "defraudados" con su gestión.

Por su parte, Jorge Lazarte, ex constituyente y analista, advierte de que "este es el momento de mayor debilidad" de un gobierno que "está pagando muy duramente sus errores" y que además no ha resuelto "los problemas de fondo del país". En tanto, el conflicto político de Bolivia se "cuece" en un escenario económico inquietante, con un proceso inflacionario en aumento y una posible crisis energética que se puede agravar este invierno por la falta de gas, advirtió la politóloga Costa.

En cualquier caso, la principal duda que se plantea es si el referendo revocatorio es la solución para Bolivia, después de que, hasta el momento, hayan fracasado todos los intentos de diálogo y negociación entre gobierno y opositores a pesar incluso de la mediación de la Iglesia y de la Organización de Estados Americanos (OEA).

Carlos Cordero opina que la consulta dirimitoria sobre el mandato de Morales y los prefectos pone al país "en una situación límite" y "perturbadora" que hace prever un "severo conflicto político" en los próximos tres o cuatro meses, en opinión de Ximena Costa.

Esta analista cree que el mejor de los escenarios, de cara a la estabilidad política del país, sería que Morales saliera ratificado en la consulta revocatoria, pero cree que un proceso electoral de estas características "siempre tiene efectos negativos" para un gobierno.

Los expertos destacan que la fórmula del revocatorio se ha vuelto como un "boomerang" contra el gobierno, ya que fue propuesto por el propio presidente, aunque en un contexto distinto al actual, cuando el país afrontaba una tensa situación relacionada con el proceso constituyente impulsado por Morales.

Ximena Costa supone que Morales debe estar lamentando el haber hecho caso a quien le aconsejó enviar al Congreso Nacional el pasado diciembre una ley de referendo revocatorio, decisión, a su juicio, "basada en las hormonas en vez de en las neuronas". Pero la "jugada política" que el conservador Poder Democrático y Social (Podemos) ha fraguado en el Senado afecta también a los gobernadores de Bolivia, cuatro de ellos (los de Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija) inmersos en un proyecto autonomista que el gobierno ha tachado de ilegal y separatista.

Fuente: EFE

jueves, 8 de mayo de 2008

Morales acepta referendo revocatorio y espera poder convocarlo de inmediato

El presidente de Bolivia, Evo Morales, se mostró hoy "muy satisfecho" con la aprobación en el Senado del referendo sobre la revocación de su mandato y el de los nueve gobernadores y se comprometió a convocarlo de inmediato.

"Quiero reiterar mi posición de someternos al pueblo, que nos diga quién sirve y quién no para gobernar", dijo Morales, para quien esa consulta "es una forma de profundizar la democracia" en el país.

El mandatario hizo esta declaración en el Palacio de Gobierno en La Paz, tras mantener una reunión urgente con su gabinete y arropado por casi todos sus ministros, que le aplaudieron al principio y al final de su discurso.

APRUEBAN REFERENDUM

La oposición política que controla el Senado boliviano logró aprobar la convocatoria en los próximos 90 días de un referéndum nacional de revocatoria de mandato del Presidente Evo Morales, como una salida a la actual crisis institucional de Bolivia.

La pregunta aprobada para el referéndum revocatorio de mandato señala: "¿Usted está de acuerdo con la continuidad del proceso de cambio liderizado por el Presidente Evo Morales Ayma y el vicepresidente Alvaro García Linera?".

El artículo 9 de la ley aprobada hoy establece que "si el Presidente de la República y el vicepresidente de la República fueron revocados en su mandato popular, el Presidente de la República convocará de inmediato a elecciones generales por un nuevo periodo constitucional, que se realizarán en un plazo de 90 a 180 días, desde la emisión del cómputo oficial emitido por la Corte Nacional Electoral, en el marco de la normativa electoral vigente".

El referéndum nacional vinculante sobre revocatoria de mandato del Presidente y vicepresidente de Bolivia también incluirá a los prefectos de los nueve departamentos. "¿Usted está de acuerdo con la continuidad de las políticas, las acciones y la gestión del prefecto del departamento?", será la pregunta a los electores de los nueve departamentos.

La propuesta de revocatoria de mandato fue enviada en enero por el propio Presidente como una alternativa de solución a la crisis política.

Agencias.

Discurso Evo Morales - consulta sobre estatutos autonómicos

JINETE DE TIGRE.

Uribe está obligado a hacerse reelegir otra y otra y otra vez para toda la vida. No es una ambición, sino una obligación: una condena.

Por: Antonio Caballero.

Amigos y enemigos, políticos y periodistas, penalistas y constitucionalistas, y hasta sesudos analistas académicos que se consideran a sí mismos neutrales, le piden a Álvaro Uribe que anuncie que no se va a volver a presentar para otra reelección. Es absurdo. Perdería de golpe todo su poder desde el momento mismo en que hiciera el anuncio. No lo tomarían ya en serio ni siquiera en esos consejos parroquiales en donde rifa cheques y a gritos destituye pequeños funcionarios: los funcionarios no se darían por aludidos, los beneficiarios de los cheques temerían que les salieran chimbos. Uribe puede, tal vez, no presentar de nuevo su candidatura. Pero lo que no puede es anunciar que no la presentará, Se quedaría solo, con el sol a la espalda.Creo que es de un pensador chino la idea de que ejercer el poder es igual a cabalgar un tigre: el jinete no se puede desmontar, porque en ese mismo instante el tigre se lo come. Tiene que seguir montando para siempre. Si Uribe deja saber ahora que se quiere bajar se lo comerían los suyos, sintiéndose engañados, traicionados. Las Yidis y los Teodolindos, los para-políticos y los empresarios, los Santos, los Londoños, los Nogueras, los Mancusos, los Macacos. Y mientras más se quede y más frondoso crezca su rabo de paja -la nacoparapolítica, la corrupción, las violaciones de los derechos humanos-, más obligado está a seguir quedándose, pues sólo el tigre que monta impide que se lo coman también sus enemigos: la oposición a la que tanto ha calumniado, las Cortes a las que ha tratado con tanta arrogancia, las ONG a las que tanto ha despreciado. Si Uribe deja el poder, termina en el exilio, y perseguido por la justicia internacional; o en la cárcel, y juzgado por la justicia colombiana. El modelo es Alberto Fujimori. ¿Se acuerdan del 'Chinito' salvador del Perú? Ochenta y cuatro por ciento de popularidad en las encuestas. Y hoy está preso, y se queda dormido en el juicio.Fujimori, o casi cualquier otro caudillo mesiánico latinoamericano. Es un modelo clásico. El venezolano Juan Vicente Gómez, el 'Benemérito', que durante más de treinta años mandó en Venezuela, explicaba que él necesitaba "toda la vida" para completar su obra de estadista; y, en efecto, se quedó con la presidencia hasta la hora de la muerte. A veces, sin embargo, en un simulacro de respeto por las formas democráticas, dejaba a algún pelele de confianza en el sillón presidencial y se retiraba provisionalmente a su finca de Maracay a ordeñar vacas. Otro tanto hacía de cuando en cuando en República Dominicana Rafael Leonidas Trujillo, el 'Benefactor' cediéndole la presidencia a alguno de sus secretarios. Y en Nicaragua los Somoza, padre e hijo, los 'Hijos de Puta' de Washington, tenían sus correspondientes marionetas. Y en México Plutarco Elías Calles, el 'Jefe Máximo', ponía y quitaba inquilinos en el Palacio de Chapultepec al amparo de un letrero de advertencia: "Aquí vive el Presidente. El que manda vive enfrente".

Es por ese mismo prurito de fingimiento democrático que Uribe, cuando le preguntan por sus intenciones reeleccionistas, responde con evasivas, y habla de la inconveniencia de que un solo hombre se perpetúe en el poder, y sugiere la necesidad de "nuevos liderazgos". Subrayando en todo caso que, si él mismo llegara a retirarse, para evitar "una hecatombe" sería indispensable que lo sucediera un candidato uribista capaz de preservar las esencias de su política de "seguridad democrática". Pero sabe que no existen garantías verdaderas. Hasta el áulico más entregado y de apariencia más inofensiva -el Vicepresidente, digamos, o el 'uribito' clonado de Agricultura- puede resultar una víbora que muerda el pecho que le ha dado su calor. Al mexicano Calles le salió respondón Lázaro Cárdenas, que lo mandó al exilio. Y el propio Juan Vicente Gómez es, él mismo, buen ejemplo de víbora: le arrebató la presidencia a su compadre Cipriano Castro en cuanto este se tomó unas vacaciones para curarse la sífilis. No se puede confiar en nadie. Habiéndose ya hecho reelegir una vez, y quebrado con ello no sólo el espinazo de la Constitución sino también, cosa mucho más grave, la tácita tradición de respeto por el sucesor, Uribe está obligado a hacerse reelegir otra y otra y otra vez, para toda la vida. No es una ambición, sino una obligación: una condena.Uribe sabe todo eso por su intuición de hombre de poder: de jinete de tigre. Por esa sapiencia infusa y no aprendida de político nato que, según contó una vez la señora Lina, lo impulsó en su luna de miel a llevarla a una feria de pueblo con el pretexto de comprar unas terneras para la finca. Y una vez allá, en vez de mirar el ganado, lo que hizo fue saludar de mano a todos los expositores. Así que tenemos Uribe para bastante rato.

Fecha: 05/03/2008 -1357

miércoles, 7 de mayo de 2008

Álvaro Uribe, bajo la amenaza del fin de Fujimori


Por: Joaquim Ibarz, corresponsal en América Latina

Alberto Fujimori se convirtió en el presidente más popular en toda la historia de Perú cuando el 5 de abril de 1992 dio un autogolpe de Estado con el que inauguró un régimen dictatorial. El apoyo al mandatario de origen japonés llegó al 83% cuando meses después las fuerzas de seguridad peruanas capturaron a Abimael Guzmán, el sanguinario fundador de Sendero Luminoso. Sin embargo, años después, Fujimori renunció por fax de forma vergonzosa a la presidencia tras huir a Japón. Ahora se encuentra encarcelado en un penal de máxima seguridad de Lima.

Hugo Chávez también ha gozado de índices de popularidad superiores al 80%. Sin embargo, el pasado 2 de diciembre el pueblo venezolano, cansado de la escasez de alimentos, la inseguridad y la autocracia totalitaria, rechazó en las urnas su pretensión de perpetuarse en el poder mediante un referéndum que abría las puertas a un régimen dictatorial. Chávez está ahora involucrado en un fenomenal escándalo de corrupción que compromete a toda su familia, padres y hermanos que durante años han saqueado Barinas, su estado natal. Los juristas ya anticipan que cuando Chávez abandone el poder en 2013, podría ser enjuiciado y condenado por múltiples delitos.

El presidente Álvaro Uribe cuenta con el mayor apoyo que mandatario alguno haya logrado concitar en Colombia: supera el 80 por ciento. Criticar en público a Uribe es casi una ofensa a la patria. Los golpes contundentes que en los últimos años las Fuerzas Militares han dado a una guerrilla que se financia con el narcotráfico, el secuestro y la extorsión, actúan como una especie de pantalla que protege al presidente del escándalo de la parapolítica (nombre que se da a los vínculos políticos y económicos de congresistas, gobernadores y alcaldes con los jefes de los grupos paramilitares). Las FARC también se utilizan como coartada para pasar por alto los señalamientos sobre la limpieza y legitimidad de la votación del Congreso colombiano que permitió cambiar la Constitución, dando vía libre a la reelección presidencial en 2006.

Para leer todo el artículo, haga clic sobre el vínculo: http://www.lavanguardia.es/lv24h/20080507/53460948381.html

La gasolina enciende la campaña Demócrata

Por: Eusebio Val

Reynolds (Indiana). Enviado especial

La gasolina ha encendido la campaña. Hillary Clinton y Barack Obama han adoptado posturas opuestas, ambas arriesgadas, ante una cuestión que domina cada vez más el debate político en Estados Unidos. Inventores de la civilización del automóvil, mimados durante generaciones con energía barata y vehículos de gran cilindrada, los norteamericanos están alarmados por cómo se dispara el coste de sus desplazamientos. Las primarias demócratas de hoy en Carolina del Norte e Indiana servirán para comprobar la reacción del electorado ante las recetas para afrontar el problema.

La ex primera dama sigue presentándose como la campeona de la clase media y de los trabajadores. Dice querer aliviarles en esta fase económica difícil. Por eso ha hecho suya una propuesta inicial del republicano John Mc-Cain para suspender durante el verano el impuesto federal sobre los carburantes. Ella añade una variante decisiva sobre el plan de McCain: para compensar la merma de ingresos para el Estado, impondría una tasa extra a las compañías petroleras por los cuantiosos beneficios obtenidos durante el último año.

Obama, como la inmensa mayoría de economistas, discrepa de la idea. La considera un paño caliente, puro electoralismo, una artimaña populista e irresponsable, un truco típico de ese sistema "roto" de Washington que él quiere cambiar si llega a la presidencia. El candidato afroamericano asume un riesgo evidente con su rechazo. Su argumento es que la sinceridad ante los votantes debe prevalecer. Él afirma que la solución a largo plazo pasa por exigir a los fabricantes vehículos de menos consumo, por promover en serio energías alternativas y por aplicar descuentos tributarios permanentes a la clase media que no sólo les ayuden a pagar la gasolina sino unos alimentos que se encarecen sin cesar.

El precio de la gasolina ronda ya el dólar por litro - un poco más para el gasóleo-, un nivel desconocido. El impuesto federal es de 5 centavos por litro de gasolina y 6 por el de gasóleo. Obama sostiene que el ahorro derivado de la propuesta de Clinton será ridículo y que el Congreso no aprobará un gravamen adicional a las petroleras, por lo que su idea no es más que un brindis al sol.

En ningún lugar como en el Medio Oeste estadounidense, principal granero del mundo, es más agudo el dilema entre carburante y comida. Un 25 por ciento de la cosecha de maíz se dedica ya a la producción de etanol. Las subvenciones oficiales aceleran un proceso de efecto ambivalente. El agricultor que vende maíz se beneficia, pero el granjero criador de pollos y cerdos - consumidores de maíz- paga más para alimentarlos, amén del desequilibrio que se causa en el mercado internacional de cereales y en el suministro alimentario global. "En el balance, creo que el resultado es negativo", declara a este diario Don Clark, de 73 años, propietario de una granja al norte de Indianápolis, que el año pasado vendió 7.000 toneladas de maíz a una planta de etanol. Clark, republicano, comparte por completo la idea del presidente Bush de que hay que dejarse de remilgos y extraer todo el petróleo posible del territorio estadounidense, incluida la reserva natural en el norte de Alaska, donde la prospección ha sido vetada por el Congreso por motivos ecológicos.

Otro agricultor de la zona, Ray Eisenhower, que cultiva 140 hectáreas de maíz y soja - además de conducir un autobús escolar, como pluriempleo- advierte que los ingresos adicionales por el maíz se los come la subida del carburante para el tractor, de los fertilizantes y de las semillas. "Sólo movemos más dinero - se lamenta-, pero el beneficio acaba siendo el mismo".

Autosuficiencia con etanol y estiércol
En la única gasolinera de Reynolds, en el centro de Indiana, hay varios surtidores de E-85, compuesto por un 85 por ciento de etanol. "El combustible americano - dice el folleto informativo-. Combustible del Medio Oeste. No de Oriente Medio".

Reynolds, con sólo 547 habitantes y mucha actividad agropecuaria, es protagonista de un experimento piloto, del intento de convertirlo en energéticamente autosuficiente. Gracias a la colaboración de General Motors, 160 vehículos del pueblo funcionan con E-85 o biodiésel. Se está construyendo en el pueblo una planta de etanol y hay planes para otras dos instalaciones. Una debe producir electricidad a partir del estiércol generado en las granjas de vacas y cerdos de la zona. Otra está destinada a producir gas metano.

El programa, bajo el nombre de Biotown USA, está patrocinado por el Gobierno de Indiana y tiene el potencial de extenderse a todo el país, lo que supondría una transformación muy interesante de la América rural.

La realidad, sin embargo, es que la mayoría de los vecinos de Reynolds sigue usando la gasolina convencional. El E-85 es más barato, pero argumentan que no es tan eficiente en términos de consumo por kilómetro.

John, de 59 años y jardinero, apunta al problema del encarecimiento de la comida. Piensa que el etanol es una mera solución transitoria. "En vez de invertir tanto dinero en países con mucho petróleo, como Iraq, deberíamos haber gastado en desarrollar alternativas de energía", afirma. "Nuestro presidente, que por cierto es de Texas y de familia petrolera, debería haberse ocupado de eso - ironiza-. Es ridículo, pero invadimos Iraq, que ya estaba mal, aunque no es nada comparado a la devastación que hemos provocado".

Fuente: La Vanguardia

lunes, 5 de mayo de 2008

Immanuel Wallerstein: ¿Qué puede él cambiar?


Parece ahora bastante probable, aunque no sea seguro aún, que Barack Obama será el candidato demócrata a la presidencia. Y parece muy probable que podría ganarle la competencia a John McCain. También parece casi seguro que crecerán las mayorías demócratas en el Senado y la Cámara de Representantes. Entonces, parece que Obama podría asumir el cargo con un mandato relativamente fuerte de parte de los votantes. Si uno se pregunta cómo es que Obama fue capaz de lograr esto, cuando entró a la carrera apenas hace seis meses como joven y poco probable vencedor, la respuesta parece clara. Obama enfatiza el asunto del “cambio” y este punto parece haberle resonado a los votantes, incluidos muchos que no habían votado antes.

Por supuesto, cambio es un término ambiguo y su significado varía según quienes lo pregonen. Pero parece ser que el asunto del “cambio” responde a un alto grado de incomodidad en Estados Unidos en el contexto de la actual situación general del país en el mundo. Las dos zonas de máxima incomodidad son la guerra de Irak y el estado de la economía. Lo que la mayoría de los votantes parece estar diciendo es que piensa que la guerra en Irak es un pantano, y que fue un error haber invadido ese país. En cuanto a la economía, los votantes parecen decir que su nivel actual de vida ha ido bajando y que tienen mucho miedo de que continúe cayendo todavía más. Así que, básicamente, rechazan las principales líneas de argumentación del régimen de Bush, y en gran medida lo culpan por sus incomodidades. Es menos claro cuáles son los cambios específicos que los votantes quieren, pero algo desean.

Obama tiene un segundo atractivo más allá de acometer el asunto del cambio. Es una cuestión de estilo. Él afirma que está deseoso de hablar con todo mundo. A nivel internacional con las supuestas fuerzas no amistosas y con los supuestos aliados, y a nivel interno con personas de todas las facciones políticas. Esto contrasta con la repetida insistencia de Bush de que hay todo tipo de grupos con los que Estados Unidos no debería “negociar” jamás.

Hay una segunda clase de atractivo estilístico de Obama. Él dice, una y otra vez, “¡Sí, nosotros podemos!” Éste es un punto que retomó de César Chávez, el legendario líder hispano de los trabajadores agrícolas, cuyo lema era “¡Sí, se puede!” Este punto atrae particularmente a todos aquellos que se han sentido marginados en el sistema político estadunidense, y que encuentran que este punto los empodera.

Así, ahora que Obama parece cerca de convertirse en presidente, ha comenzado una considerable discusión en la prensa, en el Internet, y en el debate público, en torno al tipo de cambios que intenta emprender, de hecho, Obama. Ésa, me parece, es la pregunta equivocada. La real cuestión es qué tipo de cambios puede hacer, cuestión totalmente diferente.

El historial de Obama es el de un demócrata liberal que se opone a la guerra de Irak y cuyo modo de actuar ha sido siempre de centro-izquierda, algunas veces con fuerza y otras con mucha prudencia. Es seguro que intenta conferirle un estilo diferente a la Casa Blanca. Lo que es bastante menos claro es qué tan radicalmente diferentes serán las políticas que intenta implantar. Pero aun suponiendo que fuera más radical políticamente de lo que parece a simple vista, la cuestión continúa siendo ¿qué puede hacer?

Sin duda, los presidentes de Estados Unidos pueden afectar las políticas de modos importantes –George W. Bush lo ha demostrado– pero también quedan prisioneros de su propio cargo. Es por eso importante revisar cuáles son las opciones en política exterior, en política económica, y en aquel ámbito más suelto que podríamos llamar política cultural.

En política exterior, el asunto más inmediato y avasallador es Medio Oriente –no sólo vis-à-vis Irak, sino también vis-à-vis Afganistán, Irán, Paquistán e Israel/Palestina. Bush ha trabajado muy duro para atarle las manos a su sucesor. Pero cometió el error de pensar que la política estadunidense en Medio Oriente está primordialmente en manos del gobierno estadunidense. Yo ya no pienso que ése sea el caso. Hay un torbellino de fuerzas en esta región que están más allá del limitado poder del gobierno de Estados Unidos, como para poder canalizar su dirección. En Irak, lenta, pero seguramente, acumula vapor el nacionalismo antiestadunidense. En Afganistán, los talibanes regresan subrepticiamente al poder de facto y como subproducto amenazan perturbar el funcionamiento de la OTAN como fuerza internacional. En Pakistán, parece que Estados Unidos quedará reducido a rezar en silencio para que su amigo Pervez Musharraf, cada día menos popular, pueda capear el temporal. Los iraníes han decidido que simplemente pueden desafiar a Estados Unidos sin incurrir en ningún peligro real. Y tanto Israel como la Autoridad Nacional Palestina se hallan en terrenos mucho más inestables que nunca, interna e internacionalmente. En gran medida, Condoleezza Rice es ignorada por todos. ¿Tratarán diferente al secretario de Estado de Obama?

Si el torbellino deshace las políticas estadunidenses en la región y si incluso las fuerzas estadunidenses se retiran de Irak, ¿será la consecuencia que Europa occidental, Rusia, China y América Latina se acerquen, de hecho a Estados Unidos, aun cuando aprecien el estilo más amigable e inteligente de Obama? Las tendencias geopolíticas subyacentes están en contra de Estados Unidos. Obama puede hacerlo mejor que Bush, pero ¿qué tanto mejor?

La historia no es muy diferente si miramos el estado de la economía estadunidense. Sin duda, una administración demócrata tendrá políticas diferentes en cuanto a impuestos, atención a la salud y medioambiente. Y probablemente 80 por ciento de la población más pobre la pasará mejor. Pero los empleos en el ámbito de la manufactura no regresarán, aun cuando Estados Unidos hundiera sus propios pactos neoliberales de comercio. En este ámbito, hay también un torbellino, uno tal vez aún más poderoso que el torbellino político de Medio Oriente, y Estados Unidos no controla su despliegue.

Esto deja un ámbito donde Obama puede contar con cierto margen, ése que llamo sueltamente el ámbito cultural. Su campaña ha movilizado una fuerza popular que cobra fuerza y autonomía. Es ésa donde la gente dice: “sí, nosotros podemos”. Obama pudo haber sido de ayuda para encender esa fuerza, pero es una fuerza que cobra impulso propio y que tendrá mucho impacto en lo que haga como presidente. En un sentido amplio, es una fuerza que lo empuja, como presidente, hacia la izquierda, directamente y a través de los miembros del Congreso. Es muy difícil decir con exactitud adónde empujará esta fuerza a Obama. Pero su impacto puede resultar comparable a aquel que tuvo la llamada derecha religiosa en las políticas del Partido Republicano en los últimos 30 años.

Martin Luther King Jr. dijo: “Tengo un sueño”. El sueño de un Estados Unidos diferente con prioridades diferentes y convenciones más igualitarias. Si este próximo periodo conduce aunque sea a la realización parcial de un sueño así, tendrá, por supuesto, un impacto de largo plazo en el papel que juega Estados Unidos, y en el que desea jugar, en el sistema-mundo. Tendrá un impacto de largo plazo sobre el tipo de estructuras económicas que Estados Unidos mantiene para sí mismo y que el mundo mantiene para sí mismo. El cambio es de hecho posible, y es potencialmente un cambio positivo. Todo depende mucho menos de Obama que del resto de nosotros. Pero Obama, podría, únicamente podría, darnos el espacio para que el “nosotros” de “sí, nosotros podemos”, lo empujara a él y a Estados Unidos.

Fuente: diario La Jornada

domingo, 4 de mayo de 2008

Los siguientes dos artículos resultan especialmente interesantes vistos a la luz de los últimos “ofertones electorales”, vociferados por dos de los tres candidatos aún en carrera por la Casa Blanca. Tanto Hillary Clinton como John McCain han propuesto, en días recientes, recortar los impuestos federales a los combustibles. Por cierto una propuesta muy popular (especialmente entre las clases trabajadoras de Indiana y Carolina del Norte). Pero como bien señala Barack Obama, una medida que de aplicarse generaría una mayor demanda y finalmente presión sobre los precios internacionales del petróleo.

Es evidente que una iniciativa como esta traería más de alguna consecuencia negativa a nuestra región.

Daniel Bello

Pierre Terzian: “El petróleo subirá hasta que la demanda comience a decaer”

Por: Edouard Pflimlin

El director de la revista Petrostrategies atribuye los latos precios a la nueva caída de dólar, la inesperada baja de las reservas estadounidenses de petróleo y a un desequilibrio del mercado entre la oferta y la demanda.

-¿Cuales son las causas del aumento de precio del petróleo, que bate record tras
record, y que superó los 115 dólares el miércoles 16 de abril?

-Los factores más inmediatos son la nueva caída de dólar, la inesperada baja de las reservas estadounidenses de petróleo y finalmente un desequilibrio del mercado entre la oferta y la demanda de petróleo. En una reciente estimación, la Agencia internacional de la energía muestra que la demanda apenas se ralentiza en los países ricos, a pesar de la fuerte alza de los precios. En el resto del mundo, la demanda se acelera en lugar de perder velocidad, lo que tiene un fuerte impacto al alza en el equilibrio del mercado del petróleo a corto y mediano plazo. Otro factor explicativo reside en el hecho que los costos de producción del petróleo aumentan rápidamente y hoy el costo marginal del petróleo (el del último barril de petróleo extraído) es del orden de 70 dólares por barril. Entonces el precio de petróleo sólo puede volver a niveles bajos.

-¿Cual es el papel de los especuladores?

-Los especuladores están ahí, como en otros mercados por lo demás, en especial en aquellos de los productos alimentarios. Su influencia es real, pero no hay que exagerarla, porque el alza de los precios se explica sobre todo por los factores antes mencionados. El peso de la especulación es del orden de 10 a 20 dólares para un barril en 115 dólares.

-¿Cómo evolucionará el costo del barril de petróleo en las próximas semanas?

-Es difícil decirlo. Si la demanda no disminuye, no veo cómo el precio del petróleo puede disminuir de manera sensible. Puede haber en margen evoluciones a la baja, pero la demanda permanece muy fuerte porque no se puede vivir sin petróleo. Su demanda es ampliamente inelástica en relación con el precio. Es poco sensible al aumento del precio.

En los países en desarrollo (PED), las tasas de crecimiento económico son, felizmente, muy fuertes, lo que incrementa el consumo. Pero el impacto del alza del petróleo sobre el consumo es limitado. En efecto, en esos países, los precios del petróleo están regulados por las autoridades a un nivel extremadamente bajo en relación con los precios internacionales. Por lo tanto, el consumo en los PED no disminuye a pesar del alza de los precios del petróleo.
En el resto del mundo, por ejemplo, en Europa, el euro fuerte amortigua el choque. Si en los cinco últimos años el petróleo -fue en 2003 que comenzó el último ciclo de alza del precio del barril- vio multiplicar su precio en dólares más de cuatro veces, sólo lo ha sido en dos veces en euros. En Francia, aumentó de 32 a 35 por ciento esos factores también explican por qué el alza del precio del petróleo posee un efecto aún limitado sobre la demanda.

Fuente: Le Monde

De grande del petróleo a grande del viento

Por: Ed Pilkington en Dallas

Veterano tejano alista un proyecto de energía limpia de 10.000 millones de dólares. En los próximos cuatro años pretende levantar dos mil 700 turbinas sobre una superficie de 80 mil 940 hectáreas de tierra.

T. Boone Pickens es famoso por pensar en grande. En 1956 fundó su compañía petrolera tejana, Mesa Petroleum, con apenas dos mil 500 dólares en el banco. Luego de una serie de audaces adquisiciones la convirtió en un imperio independiente que desafió a las grandes compañías petroleras y en la actualidad está avaluada en tres mil millones de dólares.

Ahora este sureño sin pelos en la lengua está lanzando el mayor y más audaz proyecto de su carrera. Este mes hará el primer pago para 500 turbinas de viento a un costo de dos millones cada una. El pedido es el primer paso material hacia su meta de construir la mayor granja eólica del mundo.

En los próximos cuatro años pretende levantar dos mil 700 turbinas sobre una superficie de 80 mil 940 hectáreas de banda de tierra tejana. El programa es cinco veces más grande que la actual granja eólica poseedora del record mundial y cuando esté concluida proveerá cuatro mil megavatios de electricidad, suficiente para abastecer un millón de hogares.

No es sólo la escala impresionante del proyecto la que resulta llamativa, aunque con un costo total de 10 mil millones de dólares logra impresionar al mismísimo Pickens: “es bastante alucinante”, dice. El hecho de que Pickens, un magnate que hizo su fortuna con el petróleo, haya vuelto su mirada hacia la energía eólica es una señal de cómo se mueven las placas tectónicas. Hasta hace poco, el viento era visto como una energía marginal y alternativa; ahora está siendo mirada por Wall Street.

“No piensen que me he vuelto verde”, dice Pickens a The Guardian en las oficinas de Dallas de su nuevo proyecto Mesa Power. “Mi negocio es hacer dinero, y pienso que esto lo hará en grandes cantidades”.

La fascinación de Pickens por el viento se desarrolló cuando se hizo aficionado a su pasatiempo favorito: cazar codornices. Durante años ha estado disparándole a codorniz Bobwhite en su rancho de 68.000 acres en la franja. “He cazado por 50 años; sé donde está el viento”, dice.

Se fue formando la idea que esta área de Texas, con sus espacios abiertos, escasa población y permanentes brisas del suroeste la harían una locación perfecta para la generación de energía eólica. Los estudios le dieron la razón: había más viento del que jamás imaginó, mucho del cual al mediodía, cuando la venta de electricidad está en su momento más alto.

Así que comenzó a convencer con determinación y vigor a los rancheros vecinos para que se sumen a su programa, prometiéndoles entre 10.000 y 20.000 dólares en royalties anuales por cada turbina que dejaran instalar en sus tierras. Todos aceptaron, ansiosos de capitalizar esta inesperada ganancia traída literalmente por el viento. (Pickens, en contraste, se niega a tener tan sólo una turbina en su propio rancho. “Son tan feas”, dice desvergonzadamente).

Para ver exactamente lo que es la promesa para los rancheros y las comunidades rurales de la nueva carrera por el viento, uno tiene que conducir cuatro horas hacia el oeste de Dallas en las praderas tejanas. Hasta hace un par de años atrás, Sweetwater era una ciudad ferrocarrilera en lenta decadencia, con su población disminuyendo hace años y su infraestructura silenciosamente se corroe. Ahora es una ciudad en plena expansión, un equivalente en el siglo XXI del Wild West, el lejano y salvaje Oeste. Técnicos alemanes que han venido en masa al área han coincidido en darle un nombre: el Wind West.

Las tres mayores granjas eólicas en los Estados Unidos están todas situadas en los alrededores: el condado Nolan, que con una población de apenas 18.000 habitantes, produce ahora más energía eólica que el Reino Unido, Francia y California.

Mientras que otras ciudades de la región están luchando con la caída los precios de las viviendas y las pérdidas de empleos, Sweetwater está en medio de una explosión de la construcción. Dos nuevas compañías abrieron esta semana, una para la mantención de las palas de las 2.000 turbinas del condado, otra para el alquiler de las grúas empleadas en la construcción de nuevas turbinas. Éstas últimas, los mejores modelos del mercado, con palas de 120 metros de punta a punta, extendidas por 250 kilómetros en todas direcciones.

Nuevas calles y casas están siendo erigidas y las escuelas y centros médicos locales han sido renovados usando los ingresos por concepto de impuestos de las compañías energéticas. Greg Wortham, el alcalde de Sweetwater, dice que ha visto cómo en los últimos años la energía eólica “pasó de ser un hobby -algo verde- a una industria. De repente todo era soldadores, camiones e ingenieros. Tenemos compañías que suplican por nuevos trabajadores, ofreciendo pagarles mucho más que las compañías automotoras”.

Dallas, Pickens cree que hay varias razones para invertir en esta nueva fuente de energía. Más allá del mero beneficio económico, que claramente lo emociona, está el hecho que el petróleo de Texas ha estado decayendo desde que culminó en 10 millones de barriles diarios en 1973, y actualmente ya se encuentra en la mitad de esa cifra. “Los campos petrolíferos están cayendo: se descubre uno, alcanza su punto culminante y luego comienza a descender, hay que encontrar otro para sustituirlo. ¡Eso te vuelve loco! Con el viento tal declive no existe”.

También hay una ventaja política para su obsesión. Los políticos y Pickens están juntos, como lo demuestran las series de fotografías de líderes del mundo entero en los muros de sus oficinas. En una de ellas está con la reina de Inglaterra, el príncipe Felipe y George H.W. Bush; en otra figura con Margaret Thatcher y Ronald Reagan; una tercera lo muestra a bordo del Air Force One, el avión presidencial estadounidense con el actual mandatario George W. Bush. Y sobre la mesa hay un calendario firmado por Arnold Schwarzenegger.

Como lo sugieren las fotografías, Pickens ha sido durante muchos años un gran financista de ambos Georges Bushes, pero confiesa sentirse frustrado por la falta de acción en el ámbito energético por parte de esta administración y las anteriores. “George Bush no ha hecho nada. Nada. Todos los tipos que han competido en las presidenciales desde Nixon dijeron que nos harían independientes en el ámbito energético, pero no se ha hecho ni una sola maldita cosa. Cero. El mayor problema que enfrentarán los Estados Unidos en los próximos 50 años es la energía y nadie ha aportado una solución”.

Pickens, siendo como es, la tiene; y hace que sus propios planes de una granja eólica la campiña parezcan minúsculos. En exclusiva para The Guardian, dibuja en una pizarra blanca un proyecto maestro. Traza una enorme franja de tierra de norte a sur a través de la mitad de los Estados Unidos -a lo largo de las grandes llanuras- donde construiría un ejército de granjas eólicas. Luego dibuja una igual de grande que va de este a este desde Texas hasta el sur de California que dedicaría en forma similar a la energía solar.

“Se necesita un plan gigante para los Estados Unidos. No las miserables centrales eólicas de 83 megavatios que están siendo colocadas en todo el país. Se necesita un enorme plan proveniente de alguien con liderazgo. Tomará años en concretarse, pero tiene que comenzar ahora”. Sólo entonces, explica, los Estados Unidos detendrán lo que él considera la locura del dinero escapándose de ese país hacia los productores del Medio Oriente. “Ese dinero va Dios sabe dónde: hacia unos pocos amigos, y muchos enemigos. Debemos detenerlo”.

T. Boone Pickens está ciertamente pensando en grande. Y todo esto cuando se prepara para celebrar su octogésimo cumpleaños el próximo mes. ¿Cómo es eso de que parece estar expandiendo sus ambiciones en una etapa de la vida en que la mayoría de la gente está reduciendo la suya? “Uno se está poniendo viejo así que ya no queda mucho tiempo”, dice. “¡Así que vamos! No tenemos mucho tiempo, y tenemos que dejar esto terminado”.

Fuente: The Guardian

viernes, 2 de mayo de 2008

Otra visión de la actualidad boliviana: Entrevista a Carlos Mesa

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Para el ex presidente Mesa, Morales “no fue inclusivo. Sí lo hizo en el mundo indígena pero rechazó la posibilidad de que blancos, mestizos e indios trabajen juntos un proyecto nacional”.

El domingo 4 de mayo próximo la industrial provincia boliviana de Santa Cruz votará en un referéndum para decidir su autonomía. El presidente Evo Morales no reconoce la legalidad del proceso y la consecuente polarización vuelve a poner a prueba a la tambaleante democracia del vecino país.

Carlos Mesa fue un importante eslabón de la reciente cadena de desencuentros políticos en Bolivia. Presidente del país entre el 2003 y el 2005 –era vicepresidente del renunciado Gonzalo Sánchez de Losada–, este historiador, periodista y escritor sucumbió en el temporal desatado por la llamada Guerra del Gas. Mesa fracasó en sacar adelante una ley que gravaba con 32% la actividad de las multinacionales, considerada insuficiente por el sector adepto a Morales, y terminó por dimitir.

La semana pasada Mesa estuvo en Lima y participó en el foro “Agenda Global para la Democracia” promovida por el ex presidente Alejandro Toledo.

–¿Cómo observa la situación en su país?
–Políticamente, Santa Cruz ha puesto al gobierno del presidente Morales en jaque. El proyecto constitucional que quería llevar adelante unilateralmente, se ha visto trabado por la decisión cruceña de hacer un referéndum para aprobar un estatuto autonómico antes de la aprobación de la Constitución. Eso es muy importante porque la actual carta no reconoce autonomías. Es evidente que el referéndum es inconstitucional. Eso está fuera de discusión. Pero la respuesta de Santa Cruz es, nosotros no tenemos por qué respetar la Constitución que el presidente tampoco la ha respetado al imponer otra ilegalmente. Lo cual es cierto. El presidente vulneró la ley de convocatoria aprobando la Constitución sin la presencia de la oposición.

–Pero esa Constitución todavía no está en vigencia.
–Está en el paso número dos. Falta ir al paso número tres pero los dos previos vulneraron la ley. No tenemos Tribunal Constitucional porque el presidente lo descabezó hace unos meses luego que dieran un fallo que no le gustó. Hoy día el presidente pagaría por tener ese TC que, por supuesto, la oposición no le va a dar.

–¿No hay un TC que sesiona?
–Era de cinco miembros, ahora solo queda uno y por lo tanto no hace sala. ¿Cómo decides la constitucionalidad (de la situación) sin un TC? La Corte Nacional Electoral ha dicho que no vale la convocatoria al referéndum. La Corte Departamental le ha dicho, lo que usted diga no nos interesa. Nosotros le hacemos caso al prefecto del departamento.

–¿De qué grado de autonomía hablamos?

–El modelo sobre el que Bolivia construyó su proyecto autonómico es el español. Es una nación descentralizada y con autonomías que definen competencias.

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Occidente contra Oriente .-Morales tiene un 54% de respaldo a nivel nacional y hasta 75% en el área andina: La Paz, Oruro y Potosí. En el oriente, en provincias como Santa Cruz, Tarija, Pando, Beni, Cochabamba y Chuquisaca, “tiene respaldo de entre 30% y 40%, y bajando”. Además confronta fuerte oposición en las autoridades locales.

–¿No es entonces una descentralización a la peruana, con transferencia de funciones?
–Es más que eso. Eliges tu propio cuerpo legislativo. Estás a caballo entre el unitarismo y el federalismo. Yo apoyo, por cierto, la posibilidad de las autonomías. El problema es que el estatuto cruceño genera competencias que van más allá. Por ejemplo, establece la administración directa de la tierra por parte del gobernador y la decisión sobre políticas de recursos renovables y no renovables. El origen del problema es un gobierno que no distinguió entre revolución y cambio democrático. Revolución es cuando derrotaste militarmente al enemigo, impones tus condiciones y creas hegemonía. Cambio democrático es un pacto social. El presidente pretendía un proceso revolucionario sin negociación. En democracia eso no es posible. No estableció una lógica inclusiva. Lo hizo en el mundo indígena pero rechazó la posibilidad de decir, blancos, mestizos e indios vamos a trabajar juntos un proyecto nacional Eso resintió a un sector del país que no se sintió representado y polarizó posiciones. Los sectores más conservadores se disfrazaron en la autonomía.

–¿Cuál es el papel de las FFAA? Unos generales dieron a conocer un documento en el que advierten del desgaste de la institución.
–Son generales retirados. El Ejército en activo no ha expresado una palabra. Me remitiría al hecho de que en los últimos 25 años las FFAA han apoyado rigurosamente la democracia. Van a pensarlo mucho antes de aceptar una orden de acción en la calle porque el riesgo de confrontación y muertes es muy alto.

–Santa Cruz ha respondido cuestionando la transparencia del manejo económico del gobierno y el crecimiento exponencial de la deuda en los últimos meses. ¿Eso es cierto?
–Efectivamente, el gobierno ha reducido la deuda externa pero ha aumentado la interna.

La argumentación gubernamental podría ser necesito sacar liquidez del mercado para frenar la inflación, pero ese es un tema de debate técnico, en este momento insustancial. Lo que está en el fondo es una batalla política donde se descalifica al otro en una guerra mortal. ¿Por qué nos están llevando a la destrucción institucional?

–¿Qué tan ciertas son las dificultades que tiene el gobierno para conseguir cuadros profesionales y reemplazar a los que despidió?
–Un proceso de cambios profundos que construye elites genera un desajuste entendible en el primer año de gobierno porque tenía un carácter simbólico y era necesario mostrarlo. Pero que ya no es entendible hoy día. La ineficiencia de gestión del gobierno es preocupante. La política energética, para poner un ejemplo ilustrativo, es desastrosa.

–¿Qué pasó con la nacionalización?
–Primera respuesta: el gobierno de Evo Morales no ha nacionalizado na-da. Ni un lápiz de una empresa petrolera. No les ha quitado una acción. Ahora recién está discutiéndolo. Lo único que ha hecho es aumentarles impuestos a las petroleras, lo que inicié yo con el referéndum del año 2004. Pero lo que ha conseguido el presidente es hacerle creer al mundo y al país que nacionalizó y congelar las inversiones externas en este contexto de inseguridad e incertidumbre. Por primera vez el país no está cumpliendo sus obligaciones contractuales con la Argentina. Tiene que venderle 7 millones de metros cúbicos de gas por día y le está vendiendo 2.5. ¿Por qué? Porque no has invertido lo suficiente para extraer el gas que tienes. Estamos con problemas de abastecimiento de gas licuado en el mercado interno porque, en este momento, la garrafa de gas en el sur del Perú vale seis veces más que en La Paz. ¿Por qué razón una persona que tiene 200 garrafas las va vender a 20 bolivianos en La Paz si las puede vender en Puno a 120?

–¿Cuál ha sido el arreglo con Petrobras?
–Brasil invierte lo mínimo solamente para garantizar la provisión de gas que necesita para consumir el gas contratado con Bolivia. Mientras en Perú hace inversiones multimillonarias de exploración, en Bolivia está simplemente haciendo inversión de sostenimiento.

–¿Cuántas empresas se han ido?
–Ninguna excepto Exxon, que tenía inversiones muy pequeñas. Las importantes son Petrobras, Repsol, Total, British Gas.

–Si extracción está al mínimo, ¿cómo está la exploración?
–No hay nada.

–¿En qué puede terminar la situación?
–Es de pronóstico incierto. Para no hacer dramatismo: Bolivia no tiene un día “D”. No vamos a estallar el 5 de mayo. Hay una situación de desgaste permanente y de empate no resuelto que yo no te puedo desentrañar. El problema no es que Morales le gane a la oposición. ¿Cómo reconstruyes el orden? Si el presidente Morales, que tiene el 54% de votos, mayoría en el Congreso, mayoría en la Constituyente y movilizaciones sociales que él genera, no puede controlar bloqueos, marchas, manifestaciones y huelgas, y tiene que negociar para liberar una carretera. Como me pasaba a mí, pero en ese caso podías entenderlo. (Enrique Chávez)

Fuente: www.caretas.com.pe

11 de septiembre de 1973 (Ken Loach)

miércoles, 30 de abril de 2008

Reinventar la energía



Por Jeffrey D. Sachs
Profesor de Economía y director del Earth Institute en la Universidad de Columbia.

NUEVA YORK ­– La economía mundial está siendo sacudida por precios energéticos marcadamente más altos. Mientras que unos pocos países exportadores de energía en Oriente Medio y otras partes recaudan ganancias gigantescas, el resto del mundo sufre como consecuencia de una suba del precio del petróleo a 110 dólares por barril y del carbón al doble.

Sin energía abundante y de bajo costo, cada aspecto de la economía global se ve amenazado. Por ejemplo, los precios de los alimentos están aumentando de la mano de los precios en alza del petróleo, en parte por los mayores costos de producción, pero también porque las tierras de cultivo en Estados Unidos y otras partes se están convirtiendo para pasar de producir alimentos a producir biocombustibles.

No existe ninguna solución rápida para los precios del petróleo. Los precios más altos reflejan las condiciones básicas de la oferta y la demanda. La economía mundial –especialmente China, India y otras partes en Asia— ha crecido rápidamente, lo que generó un pronunciado incremento en la demanda mundial de energía, especialmente para electricidad y transporte. Sin embargo, el suministro global de petróleo, gas natural y carbón no puede dar abasto fácilmente, a pesar de los nuevos descubrimientos. Y, en muchos lugares, el suministro de petróleo está declinando a medida que se agotan los campos petroleros.

La oferta de carbón es de alguna manera más amplia, y al carbón se lo puede transformar en combustible líquido para transporte. Sin embargo, es un sustituto inadecuado, en parte por el suministro limitado y en parte porque el carbón emite grandes cantidades de dióxido de carbono por unidad de energía y, por lo tanto, es una fuente peligrosa de cambio climático causado por el hombre.

Para que los países en desarrollo sigan disfrutando de un crecimiento económico rápido, y para que los países ricos eviten una crisis económica, será necesario desarrollar nuevas tecnologías energéticas. Se deben cumplir tres objetivos: alternativas de bajo costo para los combustibles fósiles, una mayor eficiencia energética y una reducción de las emisiones de dióxido de carbono.

La tecnología más prometedora a largo plazo es la energía solar. La radiación solar total que llega al planeta es unas 1.000 veces superior al uso de energía comercial del mundo. Esto significa que incluso una parte pequeña de la superficie terrestre de la Tierra, especialmente en las regiones desérticas, que reciben una radiación solar masiva, puede ofrecer grandes cantidades de electricidad para gran parte del mundo.

Por ejemplo, las plantas de energía solar en el desierto Mohave de Estados Unidos podrían suministrar más de la mitad de las necesidades de electricidad del país. Las plantas de energía solar en el norte de Africa podrían suministrar energía para Europa occidental. Y las plantas de energía solar en el Sahel de Africa, justo al sur del vasto desierto de Sahara, podrían suministrar energía a gran parte de la zona occidental, oriental y central de Africa.

Quizás el único desarrollo más alentador en términos de eficiencia energética sea la “tecnología híbrida complementaria” para los automóviles, que puede triplicar el rendimiento de combustible de los nuevos automóviles en la próxima década. La idea es que los automóviles funcionen principalmente con baterías que se recargan todas las noches en la red de electricidad, con un motor híbrido a nafta como respaldo para la batería. General Motors podría tener una primera versión para 2010.

La tecnología más importante para el uso ambiental seguro del carbón es la captura y almacenamiento geológico del dióxido de carbono proveniente de las plantas de energía alimentadas a carbón. Esta “captura y secuestro de carbono”, o CCS, es necesaria de manera urgente en los países que más carbón consumen, especialmente China, India, Australia y Estados Unidos. Ya se han desarrollado tecnologías CCS clave; es hora de pasar de los proyectos de ingeniería de plantas de energía a la demostración real.

Para todas estas tecnologías prometedoras, los gobiernos deberían estar invirtiendo en ciencia y los costos elevados de las primeras etapas de prueba. Sin una financiación pública al menos parcial, la aceptación de estas nuevas tecnologías será lenta y despareja. De hecho, la mayoría de las tecnologías principales que hoy damos por sentadas –aviones, computadoras, Internet y nuevos medicamentos, para mencionar sólo algunas— recibieron un financiamiento público crucial en las primeras etapas de desarrollo e implementación.

Sorprende, y preocupa, que la financiación pública siga siendo escasa, porque el éxito de estas tecnologías podría traducirse literalmente en billones de dólares de producción económica. Por ejemplo, de acuerdo con los datos más recientes de la Agencia Internacional de Energía, en 2006 el gobierno norteamericano invirtió la magra cifra de 3.000 millones de dólares por año en investigación y desarrollo en el terreno de la energía. En dólares ajustados por inflación, esto representó una reducción de aproximadamente el 40% desde principios de los años 1980, y hoy equivale a lo que Estados Unidos invierte en su ejército en apenas un día y medio.

La situación es incluso más desalentadora cuando analizamos los detalles. La financiación del gobierno norteamericano de tecnologías de energía renovable (solar, eólica, geotérmica, oceánica y bioenergía) alcanzó un total de sólo 239 millones de dólares, o apenas tres horas de gasto en defensa. La inversión en captura y secuestro de carbono fue de apenas 67 millones de dólares, mientras que el gasto para una eficiencia energética de todo tipo (construcción, transporte e industria) fue de 352 millones de dólares.

Por supuesto, desarrollar nuevas tecnologías energéticas no es sólo responsabilidad de Estados Unidos. Es necesaria la cooperación global en tecnologías energéticas tanto para aumentar el suministro como para asegurar que el consumo de energía sea seguro para el medio ambiente, especialmente para prevenir el cambio climático causado por el hombre a partir del uso de combustibles fósiles. Esto no sólo sería bueno en términos económicos, sino también políticos, ya que podría unir al mundo en nuestro interés común, en lugar de dividirlo en una lucha amarga por la disminución de las reservas de petróleo, gas y carbón.

Fuente: www.project-syndicate.org

martes, 29 de abril de 2008

Los precios de los alimentos: No a la especulación

Por Luis de Sebastián
Profesor emérito de Esade.

El Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas ha lanzado un SOS desesperado. Necesita urgentemente 500 millones de dólares. Se están acabando sus reservas de alimentos y de dinero. Si para principios de mayo no recibe esta cantidad, millones de personas, que hasta ahora están alimentadas por el programa, morirán de hambre. Entre otros se contarán los refugiados de la provincia sudanesa de Darfur (más de medio millón de personas), de los cuales muchos se han refugiado en el vecino Chad. De pronto, el hambre, ese terrible jinete del Apocalipsis, cabalga de nuevo.


¿Cómo ha sido posible llegar a esta situación? Porque apenas hace dos años, la FAO, Organización para la Alimentación y la Agricultura, podía afirmar que en el mundo ha— bía comida suficiente para proporcionar a cada uno de los 6.400 millones de habitantes de la tierra las 3.000 calorías diarias que necesita una persona para vivir bien. Siempre quedaba el espinoso problema de la distribución equitativa de los alimentos disponibles, que hace posible la paradoja de que el nuestro sea a la vez un planeta de hambrientos y de obesos. Pero la comida era abundante y barata en relación con tiempos pasados.

PERO VARIOS hechos han alterado el panorama de abundancia en los mercados mundiales. El afán por sustituir el petróleo, un combustible cada vez más caro, políticamente inestable y contaminante, por bio o agrocombustibles creó una situación nueva en los mercados. El maíz se desvió en grandes cantidades de la alimentación de hombres y animales a las fábricas de etanol, sobre todo en EEUU, donde el Gobierno subsidia fuertemente su producción. El desvío encareció el precio de las tortillas en México y el de la carne en Argentina y Canadá. Simultáneamente, en Europa se destinaban los excedentes de trigo y cebada a la producción de biodiésel, con la protección de la Política Agrícola Común.

Estos hechos introdujeron un sesgo al alza en los precios de los cereales. Malas cosechas en Australia, uno de los graneros del mundo, vinieron a contribuir al encarecimiento de los cereales. A estas circunstancias se sumó un nuevo dato. En China y la India se estaba dando una transición alimentaria de gran transcendencia. La creciente clase media en ambos países ha ido dejando de lado sus alimentos tradicionales para adoptar las dietas de países ricos de Europa y América del Norte: más carne de pollo y de vacuno, más pan de trigo, más dulces. Resultado: más demanda de cereales para alimentar hombres y ganado y sus precios al alza.

Pero no son solo los cereales. La transición alimentaria de los países emergentes afecta también a los alimentos procesados que fabrica el complejo industrial—alimentario y venden en China e India grandes cadenas de supermercados como Walt Mart y Carrefour. La demanda de productos agrícolas que entran en su producción, como soja, aceites vegetales, azúcar, lisina, jarabe de fructosa y otros derivados del maíz, los ha encarecido en los mercados mundiales. Por añadidura, la creciente demanda de alimentos ha ido acabando con las reservas de cereales y otros alimentos básicos de los países ricos. Todas estas circunstancias parecen haber sido orquestadas para elevar rápidamente los precios de los alimentos a niveles exagerados, en torno al 100%, en dos años.

Nada de lo dicho hasta aquí explica por qué el precio del arroz, el alimento más esencial para la población mundial, ha subido un 30% en una semana, y se ha duplicado durante los primeros meses de 2008. Porque el arroz no se emplea en ningún lugar para producir etanol, ni se usa para alimentar pollos, cerdos y ganado vacuno. Puede que en algún país productor haya habido una mala cosecha, pero no se tienen noticias de verdaderos desastres de abastecimiento. La explicación del encarecimiento del arroz nos introduce en lo que yo creo que es la causa principal de la presente escalada de precios de los alimentos: la especulación.

La especulación se ceba de la incertidumbre, el miedo, la posibilidad de ganancias y la abundancia de dinero para especular. Las cuatro condiciones se dan en los mercados de alimentos. Hay incertidumbre sobre abastecimientos futuros por el cambio climático, una consideración de largo plazo, que no debería causar convulsiones en los mercados, pero está en un horizonte cada vez más cercano. A más corto plazo, hay incertidumbre sobre la escasez de tierra cultivable para alimentos, si cada vez se aplica más para la producción de agrocombustibles; incertidumbre si las reservas no se reponen y la demanda de la clase media de países emergentes se acelera.

HAY MIEDO de que los países queden desabastecidos, y eso incita a comportamientos especulativos en gobiernos, que, para acumular alimentos, impiden su exportación. Hay muchas ganancias a la vista, porque hay mucha necesidad. Nefasta ganancia a base del hambre de los pobres. Y, sobre todo, hay mucho dinero para especular, que ha salido del castigado sector financiero para entrar con la avaricia y el amor al riesgo que le caracterizan en los mercados de commodities y de alimentos. Conclusión: ¡hay que combatir la especulación!

Venerables congresistas ¿Qué es el APEC?

Una raya más al tigre.
¿Estamos conformes con el sistema de democracia representativa?

“LA IZQUIERDA: SOLIDARIDAD, SOBERANIA, IGUALDAD

Por lo breve del espacio, sintetizaré lo que deben ser las posiciones fundamentales de la izquierda en la Colombia de hoy. Lo primero es decidirse a ver el país como lo ve la enorme mayoría que carece hasta de lo más elemental. Cuán vacua resulta la palabrería destinada a convertir en oropel la escoria de un régimen económico, social y político inicuo del que nadie puede enorgullecerse ante el mundo, salvo que falte a la verdad.

También hay que asumir la actitud de desafiar los poderes que habrá que vencer para modificar tal orden de cosas, apuntándole a cambiar las causas de la tragedia y no a quedarse en el retoque de sus efectos, con el turbio objetivo de hacer demagogias dirigidas saciar personalismos e impedir las profundas transformaciones requeridas.

Por la riqueza de su territorio y las calidades de sus gentes, Colombia podría ser de los países más granados del mundo. Si pasa lo contrario es porque desde hace décadas, pero en especial desde 1990, se impuso una política económica calculada para mantener el país en el atraso, política que se explica porque viene de la Casa Blanca y le sirve a los imperialistas que mandan allí y porque tiene como ‘socio’ al puñado de colombianos que se lucra con ella y le impone el rumbo a la nación. ¿O es mentira que llevamos medio siglo sometidos a quiénes controlan al FMI? ¿O por qué insisten en el TLC luego de 17 años de desastres del “libre comercio”? ¿O no consiste la globalización neoliberal en que las potencias globalizadoras recolonizan a los países globalizados? Lo que se rechaza, entonces, no son las relaciones con el resto del mundo. De ninguna manera. El repudio va para los tratos de mula y jinete, que fue lo que derrotaron quienes liberaron a América de los imperios coloniales.

Para hacer de Colombia un país digno y respetable, con la soberanía se defenderá el trabajo nacional, la producción industrial y agropecuaria y la democracia. El Estado además auspiciará, entre otras cosas, no los favoritismos y las corruptelas de la minoría que con descaro lo asalta, sino que la salud y la educación se le brinden, con excelente calidad, a cada colombiano.

Luchamos por la democracia, pero por la auténtica. Y ello incluye, por supuesto, el rechazo a la lucha armada y el secuestro, pero también a lo que con cinismo llaman “democracia profunda”, cuando ya se acercan a cincuenta los parlamentarios uribistas encartados por paramilitarismo y son casi un millón los votos que estos le pusieron a la reelección de Álvaro Uribe. ¿Democracia cuando ante los horrores contra el sindicalismo hasta el Partido Demócrata estadounidense se avergüenza de que lo relacionen con el gobierno colombiano?

Este es un proyecto de unidad y salvación nacional en el que caben los colombianos más pobres, las capas medias y los empresarios cuyo negocio no consista en impedir el progreso del país. Y como es obvio, no por contradicciones personales sino programáticas que afectan a las gentes, tiene que ser antiuribista.

Jorge Enrique Robledo, Revista Cambio, Bogotá, abril 10 de 2008